Presentación

¿Por qué es necesaria la formación humanística en cualquier ámbito profesional?

El ámbito profesional había mostrado cierto desdén a todo aquello que no supusiera competencias de aplicación inmediata, sin embargo, la situación ha cambiado radicalmente ya que la formación humanística es estructuradora y estructurante, con independencia del perfil profesional. El ser humano abarca infinidad de facetas, de modo que no pueden circunscribirse y limitarse al mundo profesional; una persona capaz de reflexionar y de ejercer su libertad con responsabilidad será sin duda un buen profesional. Las humanidades deben estar en la base de todo tipo de actividad porque la enriquecen y le dan fundamento, de otro modo se puede caer en una mera tecnocracia o en la instrumentalización de unas competencias.

¿Cuáles son las principales líneas de trabajo del Instituto?

El Instituto tiene dos directrices prioritarias, la formativa, a través de un itinerario adecuado a las necesidades formativas del alumno que les permite obtener un Título propio de la USJ denominado Experto en Patrones Culturales y Derechos Humanos, y la investigadora que tiene como eje el estudio del fenómeno migratorio. Ambas confluyen en talleres de investigación y en cursos de verano, donde los universitarios pueden poner en práctica lo aprendido en aulas y adquieren un contacto directo con la realidad social.

¿Qué procesos de investigación se siguen?

Se están integrando equipos interdisciplinares con alumnos y profesores cuyos resultados se han dado a conocer a través de diversos congresos nacionales e internacionales y que, a medio plazo se traducirán en diversas monografías, alguna de las cuales servirán de cauce a las memorias del Título de Experto. Asimismo, se quiere implantar en un futuro inmediato un módulo de Humanismo en los distintos grados en una clara apuesta por la formación integral y humanística.

La metodología aplicada ¿en qué se caracteriza?

La praxis es una de las claves de actuación, fieles asimismo a los parámetros de Bolonia que venimos aplicando desde nuestro nacimiento como Instituto, y los talleres constituyen uno de los medios más operativos para hacerlo. El alumno es protagonista de su propia formación y el profesor es un orientador en esa tarea, intentando sacar lo mejor de cada uno. De hecho, se trabaja siempre en pequeños grupos y se realiza un seguimiento tutorizado.